Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado

NP JESUS

La imagen de Jesús que es conocida popularmente como Cristo de Medinaceli y que se halla en Madrid, es la representación de Cristo atado y flagelado que Poncio Pilato presenta al pueblo de Jerusalén mientras pronuncia las palabras “He aquí el hombre” (“Ecce homo”).

Se sabe que la talla fue encargada por la comunidad de Padres Capuchinos de Sevilla, durante la primera mitad del siglo XVII. en 1645, fray Francisco Guerra, obispo de Cádiz, dispuso que se hiciera su traslado a la Mamora, ya que ejercía jurisdicción eclesiástica sobre la plaza, siendo llevada al fuerte que las tropas españolas tenían en San Miguel de Ultramar

 

Fue precisamente la imagen fascinante de Jesús, la que fue rescatada por los trinitarios el año 1682 del poder de los moros. La centenaria historia de esta imagen está unida a la perdida de la plaza española de la ciudad de Mámora en el siglo XVII situada en el norte de África.

Los PP. Miguel de Jesús María, Juan de la Visitación y Martín de la Resurrección, fueron, quienes, desde la ciudad de Ceuta, dieron la libertad a 211 cautivos, recogidos en Mequínez, Fez y Tetuán, rescatando a la vez 17 imágenes sagradas.

 

El 21 de agosto de 1682, tras pasar de Mequínez a Tetuán, de allí por Ceuta hasta Gibraltar, para llegar a Sevilla y de allí a su Madrid, siendo recibida en la Villa y Corte por una gran multitud de fieles que le dieron su primera advocación popular, «Jesús del Rescate», lucien­do ya para siempre su inconfundible escapulario trini­tario de la Orden Descalza que le había redimido. La Sagrada Imagen fue entronizada en la iglesia de los padres Trinitarios Descalzos donde, en 1689, se levantó una capilla contigua al templo sobre un terreno donado para tal fin por los Duques de Medinaceli.

De aquella primera imagen de Jesús que hoy se encuentra en la iglesia de Jesús de Medinaceli en Madrid, se hicieron copias para los distintos conventos trinitarios. De este modo la devoción a Jesús Nazareno Rescatado se extendió por todos los rincones de España y de América.

 

En 1682, Valdepeñas contempla por primera vez la imagen original de Jesús rescatado al pasar por Valdepeñas camino de Sevilla a Madrid.

En 1692, Llega unade las primeras copias de Jesús Nazareno Rescatado del convento de Madrid a Valdepeñas. Fue traída a expensas del prelado del colegio de Trinitarios, Fray Gabriel de los Santos y D. Álvaro Benavides-Bazán y Ayala de Velasco, VII marqués de Santa Cruz, señor de Valdepeñas. La imagen fue costeada por las limosnas recaudadas entre los fieles. Y fue colocada en una modesta capilla dentro de los terrenos de la antigua iglesia de San Sebastián.

La imagen era copia exacta de la del Convento de Madrid, era de mediana talla, presentaba a Jesús Nazareno de tez morena, con sus manos atadas, y con su túnica morada

En 1693, Fray Juan del Espíritu Santo y su gran devoción a Jesús Nazareno le llevó a pedir limosnas para la construcción de la primera capilla de Jesús Nazareno. Este religioso tuvo la dicha junto a varios de sus hermanos en la religión de ver la imagen del Redentor, tras ser colocada en su capilla.

La devoción hacia la nueva imagen caló profundamente entre los valdepeñeros. Prueba de ello es que por el año 1698, se empezó a construir otra capilla más suntuosa, con limosnas del pueblo, más cien doblones aportados por el marqués de Santa Cruz. Viendo éste que aun así no era bastante por la traza y construcción elegidas, la tomó a su costa.

En 1698, el P. Fray Francisco de San José, arquitecto de la capilla, planeo la Capilla quedando en estado de cubrirse. En tiempo del sucesor Fray Juan de Jesús María se cubrió, doró y pintó el fresco. El autor de las pinturas de la cúpula, fue Alberto Lizcano del Prado, natural de Ciudad Real. Artista muy conocido estimado por sus trabajos en lienzo y decoración en temas religiosos.

El Marqués de Santa Cruz, decide fundar el 20 de febrero de 1702, la Ilustre Esclavitud. Para ello se reúne con los señores más importantes de la villa, y reunidos en la Contaduría del Colegio y Convento de Trinitarios Descalzos en presencia del P. Ministro, Fray Juan de Jesús María, D. Pedro de Vivero de la Torre, examinador de Clero y del Marquesado de Santa Cruz, ratificado de manera oficial y con las firmas de los asistentes, se llevó la petición al Consejo de Castilla y al Arzobispado de Toledo, que aprobaron sus ordenanzas el año 1703.

 

Tras observarse, que la imagen de Jesús, necesitaba de alguien responsable de su vestuario, se consideró crear una camarera. Se había recibido la voluntad de D. Juan Antonio Muñoz Jijón, que fue capitán de esclavitud, de donar tras su muerte unos objetos personales para su venta y con el producto obtenido, confeccionar una túnica de gala a la imagen.

Considerado este punto, fue designada en 1730, camarera y encargada de la confección a Dña. Elena Muñoz Jijón y Mota, soltera, hija del difunto capitán y de Dña. María Ana de la Mota Ortiz y Taboada.

En la segunda mitad del siglo XVIII, Valdepeñas, entra en un periodo, donde catástrofes y calamidades se suceden: sequías, plagas, riadas, movimientos sísmicos y tormentas. El pueblo amparándose siempre en la fe, pide protección a Jesús Nazareno Rescatado, su Cofradía y la Comunidad Trinitaria realizan varias funciones, rogativas, misas, oraciones, para pedir la ayuda divina y así se remedie pronto esta situación.

La primera se materializa el 17 de mayo de 1748, llevando en procesión hasta el pocico a Jesús Nazareno, a la Virgen de Consolación, San Agustín, San Antonio de Padua y San Pantaleón, en rogativas, por la mucha langosta existente. Una vez allí, se elevaron plegarias, a las imágenes mencionadas y regresaron a la iglesia parroquial dónde terminó con una misa. El 17 de febrero de 1753, se realizan rogativas por la falta de agua. La sequía tan intensa, que se había producido en la villa, motivó llevar en procesión hasta el campo, este día y el siguiente a Ntro. Padre Jesús Nazareno Rescatado y a la Virgen de la Cabeza.

El 12 de abril de 1773 sorprenden a Valdepeñas dos terremotos a la una y a las cinco de la mañana, el segundo día de Pascua de Resurrección, sin causar desgracias personales, por lo que la cofradía dispone un Tedeum de acción de gracias a Jesús Nazareno Rescatado.

Entre 1808 -1812. durante la invasión francesa, los Trinitarios se ven obligados a abandonar el convento que será ocupado por los franceses.

Y sin documentos que lo justifique, ateniéndose únicamente al testimonio verbal de varias personas que lo escucharon de labios de sus antepasados, que tanto la cabeza y las manos de la Imagen como todas las ropas y efectos pertenecientes a Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, fueron trasladados como medida de previsión, a la casa de Don José de la Caballería, que fue Gobernador y Justicia Mayor de Valdepeñas y desempeño durante algún tiempo el cargo de Administrador General de los cuantiosos bienes que aquí poseía el Marqués de San Cruz.

Una vez terminadas las continuas luchas sostenidas entre los valdepeñeros y las tropas francesas, volvieron los frailes a ocupar su Convento, y devolvió Don José de la caballería la cabeza y las manos de la Imagen, así como los demás efectos pertenecientes a la imagen de Jesús, que había conservado en su poder.

El 26 de marzo de 1823, miércoles Santo, llegan a Valdepeñas su majestad el Rey D. Fernando VII, su real familia, miembros del gobierno y mucha tropa. Por lo largo y pesado del viaje decidieron, parar en la villa para descansar, hospedándose en la casa de la familia de Caballería.

Como el real séquito, tenía que ponerse en camino al día siguiente, y como no les daba tiempo a contemplar la estación penitencial de Jesús nazareno, su cofradía, junto a las restantes y con la debida autorización de las autoridades eclesiásticas se organizó la que fue la primera procesión magna que partió de la iglesia de conventual de los PP. Trinitarios. Con riguroso orden y marcada penitencia transcurrió el desfile procesional. La familia real, presenció el mismo desde el balcón principal de la sala de Mayorazgo, que ostenta en metal dorado el escudo de la familia de Caballería.

El 18 de mayo de 1829, son registradas las nuevas ordenanzas que constan de 23 capítulos.  Constan en los libros de sesiones del Excmo. Ayuntamiento, folios 44 al 59 por el secretario del mismo D. Alfonso Merlo Maroto, siendo alcalde D. Juan Antonio Molina. Hermano mayor Juan José Santa María Santa María. En tal registro ya se incorpora el título concedido por el Rey Fernando VII de Real e Ilustre Archicofradía.

El 20 de Septiembre de 1835, poco antes de las doce de la mañana, llegaron a Valdepeñas, por la carretera de Andalucía, tropas mandadas por el comandante D. Carlos de Villapadierna, desembocaron en la Plazuela del Convento, hicieron alto, y preguntaron por el Superior de los trinitarios, a quien dieron la orden de desalojar el convento, en el término de media hora, y sin permitirles sacar objeto alguno de su propiedad.

El mismo año 1835, un valdepeñero llamado Martin Gómez, de oficio tejedor, hombre de arraigadas creencias religiosas, y padre de uno de los frailes expulsados del convento, aprovechando la astucia y valiéndose de ingeniosos medios, se llevó la Imagen de Nuestro padre Jesús a la casa número uno de la calle de la Verónica, en donde habitaban unos parientes de dicho individuo. La Imagen fue colocada en una sala grande en la que estuvo hasta que desaparecieron aquellas circunstancias anormales.

En 1877 queda suspendido por decreto del S. Vicario de Ciudad Real, el cabildo eclesiástico de la parroquia de la –Asunción.

Con tal motivo la hermandad, a falta de los trinitarios y los sacerdotes cabildantes, que eran los que portaban las andas con la imagen de Jesús Nazareno en Viernes santo y en su fiesta de Septiembre, deciden, tras exponer el caso en junta ordinaria, que teniéndose a lo que dicen los estatutos, contemplándose el caso de faltar ambos, se llevará por los hermanos de esta confraternidad que su junta directiva designe.

 

Así mismo el palio lo han de llevar ocho hermanos, nombrados por el hermano mayor. El estandarte, por el tesorero, los báculos por los mayordomos o maeses, quienes irán dirigiendo y ordenando la procesión.

 

En 1900, para conmemorar el nuevo siglo, la archicofradía que preside D. Juan Antonio Palacios García y su Junta de gobierno, encargó una túnica a la casa de bordadores García Mustiles de Madrid. De terciopelo morado, con bordados en realce de oro. Entre los fieles devotos de Jesús se abrió una suscripción popular, para recaudar fondos destinados al pago de la misma. Llegó a Valdepeñas unos días antes de Semana Santa, estrenándose el Viernes Santo.

El año 1905, y ante la iniciativa por parte de la cofradía de adquirir una imagen más grande que la anterior, fue desmontada. La cabeza y las manos fueron entregadas a la Comunidad de las religiosas agustinas. La directiva de la hermandad la presidía D. Ignacio Moreno de Diezmas. Tras reunirse en junta ordinaria, acordaron por unanimidad encargar una imagen nueva del Nazareno al artista valenciano D. José Tena.

Era toda una talla con peana, brazos articulados, cabeza, cuello, manos y pies policromados; el resto estaba pintado de color gris. Se podía vestir con facilidad y su estatura era la corriente de un hombre de la época. Salió en procesión por las calles de Valdepeñas por primera vez en la Semana Santa de 1905. Estuvo entre los valdepeñeros llenando su corazón de fe y esperanza treinta y un años hasta su destrucción en 1936.

El Viernes santo de 1936, último desfile procesional de Jesús Nazareno Rescatado, según los que han dado testimonio de ello, dijeron que fue un aviso o premonición de lo que vendría después. Eran las 5 y cuarto de la mañana, sacaron la imagen en las andas como era costumbre.

Al bajar las escalerillas, calló la imagen sobre las mujeres que había cerca y a una la hirió con la corona de espinas que la recogió D. Alfonso García Saavedra, se cayó el fajín, el pelo vino a la cara y hubo que arreglarle un brazo, que lo hizo D. Manuel con una cinta de su escapulario, la rompió y ató la pieza del brazo, para que fuese sujeta y no se moviese. Colocada convenientemente la imagen en las andas, procuraron iniciar la procesión, cosa que les era casi imposible, pues todos se agolpaban a ver qué había pasado.

La señora que quedó herida con rasguños sin importancia dijo que algo grave pasaría, pues nunca había ocurrido algo así. La procesión siguió adelante. Pero la sorpresa vino para todos ellos, cuando tres meses después, los detuvieron y coincidieron en el retén que estaba instalado en lo que fuera la casa de la cultura en la calle del Panjino.

En Julio de 1936 el convento fue saqueado. Sus capillas expoliadas, quemándose sus altares e imágenes. La imagen de Jesús Nazareno Rescatado, todavía permanecía en su altar y con la pretensión de echarlo al suelo, dos milicianos subieron al camarín. Uno comenzó a propinarle una serie de culatazos con su fusil, de repente fijó sus ojos en la mirada del Redentor y al hacerlo, sintió tanta emoción al contemplar su semblante, que se vio sin fuerzas para continuar.

El otro, al ver que su compañero no era capaz de terminar la faena, tras increparle varias veces y haciendo alarde de su valentía, con una cuerda que puso alrededor del cuello y cerrándola fuertemente con un nudo, tiró con tal fuerza que tras el impulso la imagen cayó al suelo, sacándola arrastrada por todo el templo. Cerca de la puerta de la calle, quisieron quitarle la túnica, pero de nuevo les faltaban fuerzas para hacerlo y ante la imposibilidad decidieron llamar al sacristán Andrés Moreno para que se la quitase, como así lo hizo.

Después fue conducida por la calle de la Virgen hasta la salida de Santa Cruz, donde fue colocada a la entrada del pueblo. Allí, vestido de miliciano con un fusil, lo dejaron haciendo guardia, según decían los que lo sacaron del convento.

Jesús Nazareno Rescatado, por tanto, fue la última imagen en ser destruida en 1936.

El 29 de julio de 1940 se reúne la junta directiva y se acuerda crear una comisión gestora que se encargue de reorganizar la hermandad de Jesús Nazareno.  Entre los primeros pasos que realiza la comisión está la adquisición de la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno Rescatado. El presidente queda encargado de gestionarlo con D. José de Jarique, escultor de Valencia, siendo éste el autor de la misma.

A finales de 1940, llegó a Valdepeñas la imagen de Jesús Nazareno Rescatado tras cuatro años de ausencia, siendo depositada en la casa de D. Gabriel Sánchez, sita en la calle Castellanos.

Tras consultar con D. Víctor Serrano, párroco de la Asunción y pedir su permiso, para colocarles altar, se trasladaron en procesión desde la casa del hermano mayor hasta la parroquia el 26 de enero de 1941, siendo bendecidas por el capellán de la archicofradía D. Vicente Benítez, celebrándose misa mayor y sermón… Aquí en la parroquia permanecieron las imágenes ocho años. Con el dinero que sobró se le compró a Jesús Nazareno Rescatado, la ráfaga con los motivos de la pasión y los ángeles.

Con fecha 9 de noviembre de 1948 escribía el obispo de Ciudad Real al Provincial de los Trinitarios: “Damos por erigida la nueva Casa Trinitaria… Además trasladamos a la referida Orden Trinitaria la cesión que el Ayuntamiento de Valdepeñas nos tiene hecha de la iglesia y dependencias subsistentes del antiguo Convento Trinitario, que dicha entidad alega pertenecerle”. Los frailes regresaron al convento tras 108 años de ausencia.

Con toda solemnidad el 9 de septiembre de 1949, a las ocho y media, se dijo misa cantada de despedida a las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y Nuestra Señora de la Soledad. Una vez llegada al Convento la comitiva se colocaron las imágenes de Jesús y Nuestra Señora de la Soledad. Jesús primero en el altar mayor de la iglesia y después de la restauración llevada a cabo se trasladó a su capilla el 25 de enero de 1952, tras estar ausente de ella 16 años.

 

El 30 de septiembre de 1959 se encargó una nueva carroza para Jesús Nazareno Rescatado, al escultor D. Manuel Rodríguez Delgado, vecino de Baeza. Fue entregada a la junta directiva por su autor el 5 de agosto de 1960 y estrenada en la procesión de Septiembre del citado año.

En 1976, en la Madrugá de Viernes Santo, se inició el encuentro de Jesús con su madre la Virgen de la Soledad. Acto que vino a engrandecer sobremanera la Semana Santa, que empieza a recobrar esplendor.

En 1992 Un grupo de hermanos apoyados por la Junta de gobierno, deciden formar la Banda de Cornetas y Tambores para acompañar a Jesús Nazareno Rescatado, banda que en la actualidad cuenta con casi un centenar de hermanos.

En 1993 se adquiere un nuevo trono para imagen de Jesús. Es de madera tallada resaltando las cartelas donde se encuentra tallada la Pasión y Muerte a Nuestro Señor Jesucristo, por el artista D. Ceferino Huertas del Moral de Calatrava.

 

En el año 2002 y con motivo del tercer centenario de la Hermandad, entre los muchos actos realizados, el Ayuntamiento le concede a la Archicofradía la medalla de oro de la Ciudad, que porta nuestra imagen en su fiesta de septiembre.

En 2007 en la procesión de Septiembre Jesús Nazareno Rescatado es portado por primera vez por sesenta hombres de trono, ya que en la Semana santa de ese año no lo pudo hacer por la lluvia.

En la Madrugada de Viernes Santo de 2016, la imagen de Jesús procesiona en su antiguo trono de pan de oro, después de finalizada la primera fase de restauración del mismo, llevadas a cabo en los talleres de Arte Religioso Salmerón de Socuéllamos.

El día cuatro de Marzo de 2016, día de su Solemne Besamanos, el Ayuntamiento dedica a la imagen la Plazoleta del Convento, pasándose a llamar “Plazoleta del convento Jesús Nazareno Rescatado” y descubriendo una placa con dicho nombre.

Durante el año 2017 la Archicofradía celebra los 325 años de la llegada de la imagen de Jesús Nazareno Rescatado a Valdepeñas, con diferentes actos, tales como Misa inaugural, confección de cartel y logotipo conmemorativo, besamanos extraordinario de tres días, conferencias, peregrinaciones, bendición e imposición de una corona de plata bañada en oro donada por una hermana, reconocimiento a hermanos y la visita de Jesús por primera vez, durante la Procesión de Septiembre, a su parroquia del santo Cristo de la Misericordia.

El 4 de Agosto de 2018 el Ayuntamiento de Valdepeñas, en sesión plenaria y por mayoría absoluta aprueba el nombramiento a Jesús Nazareno Rescatado como “Señor de la Vendimia” en conmemoración a los 325 años que esta imagen lleva en Valdepeñas, y a la devoción que el pueblo le tiene a esta imagen, también popularmente llamada “El vendimiaor” por coincidir su salida procesional durante la campaña de la vendimia.

La entrega del nombramiento se hizo durante el Acto Institucional de las Fiestas del Vino. En ese año 2018 y en la salida procesional de septiembre, y con motivo de la Coronación Pontificia de la Patrona de Valdepeñas, la Santísima Virgen de Consolación el 1 de junio de 2019, la imagen de Jesús Nazareno Rescatado, pasa a la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, para hacerle un respetuoso y fraternal saludo a la patrona, a la que en la Función Solemne a Jesús Nazareno Rescatado, de esa misma mañana se le nombra “Hermana Mayor, Honorifica y Perpetua” de la Archicofradía.

 

El 25 de Mayo de 2019 días previos a su Coronación Pontificia, nuestra Patrona visita el Convento Trinitario, en la que fuera su última Salida antes de ser coronada para pasar ese fin de semana, donde fue recibida por la Comunidad Trinitaria, la Archicofradía y muchos fieles, Jesús Nazareno Rescatado, junto con Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad y Nuestro Padre Jesús con la Cruz vestidos con sus túnicas y manto de procesionar, ocuparon un lugar preferente para recibir a la Patrona, a la que se le cedió el Altar Mayor, engalanado para la ocasión.

Durante la Procesión triunfal de coronación el uno de Junio la Santísima Virgen de Consolación Coronada pasó por las puertas del Convento, para lo cual, la imagen de Jesús Nazareno Rescatado, ante tal acontecimiento salió a recibirla a los escalones de la plazoleta para compartir con su madre ese momento de júbilo. En la Madrugá de 2020 Jesús Nazareno Rescatado no pudo hacer su Estación de Penitencia, debido a la pandemia (COVID-19)