Historia

Introducción

Lo primero que hay que decir es que la historia de la Archicofradía está estrechamente ligada a Jesús Nazareno Rescatado desde la llegada a Valdepeñas de la Imagen en 1692.

La imagen de Jesús Rescatado

La primitiva Imagen de Jesús Rescatado, es un “Ecce homo”, es decir, la representación de Cristo atado y flagelado, que Poncio Pilato presenta al pueblo de Jerusalén, mientras pronuncia las palabras “He aquí el hombre”. Copia de la que muchos conocen como Cristo de “Medinaceli” y que se encuentra en Madrid

El camino de la imagen hacia Madrid

Valdepeñas, pudo ver por primera vez la Imagen de Jesús Rescatado cuando pasó por aquí en su camino desde Sevilla a Madrid después de ser Rescatado junto a las otras 16 Imágenes y 211 cautivos en la Ciudad de Mámora el 21 de agosto de 1682.

1692. Llegada de una copia de la Imagen a Valdepeñas

Una de las primeras copias de Jesús Rescatado del convento de Madrid llegó a la villa de Valdepeñas en 1692. (Se desconoce el día y mes concretos)

Fue traída a expensas del prelado del colegio de Trinitarios, Fray Gabriel de los Santos y D. Álvaro Benavides-Bazán y Ayala de Velasco, VII marqués de Santa Cruz, señor de Valdepeñas. La imagen fue costeada por las limosnas recaudadas entre los fieles. Y fue colocada en una modesta capilla dentro de los terrenos de la antigua iglesia de San Sebastián.

Siendo una copia exacta de la del Convento de Madrid, era de mediana talla, presentaba a Jesús Nazareno de tez morena, con sus manos atadas, y túnica morada.

1693. La primera capilla de Jesús

La primera capilla de Jesús se le debe a la devoción y apoyo de fray Juan del Espíritu Santo. Este, fue natural de Valdepeñas, y profesó en Toledo. Fue nombrado procurador del colegio de Trinitarios de Valdepeñas en 1680, a la edad de 36 años, cargo que desempeñó durante 28 años. Su gran devoción a Jesús Nazareno le llevó a pedir limosnas para la construcción de la primera capilla de Jesús Nazareno.

1698. Construcción de una capilla más suntuosa

La devoción hacia la nueva imagen caló profundamente entre los valdepeñeros. Prueba de ello es que por el año 1698, se empezó a construir otra capilla más suntuosa, con limosnas del pueblo más cien doblones aportados por el Marqués de Santa Cruz. Viendo éste que aún así no era bastante por la traza y construcción elegidas, la tomó a su costa.

Planeo la Capilla el P. Fray Francisco de San José, el arquitecto, durante el trienio de Fray Pablo de Jesús, quedando en estado de cubrirse. En tiempo del sucesor Fray Juan de Jesús María se cubrió, doró y pintó el fresco. Siendo el autor de las pinturas de la cúpula, D. Alberto Lizcano del Prado, natural de Ciudad Real. Artista muy conocido estimado por sus trabajos en lienzo y decoración en temas religiosos.

Durante su construcción, el regente de la casa de Bazán, D. Álvaro Bazán Benavides y su esposa, Doña María de Villena, no tuvieron descendencia, por lo que mandó construir a la vez en la capilla una cripta, donde descansarían sus restos. (Panteón)

1702. Fundación de la Esclavitud de Jesús Nazareno Rescatado.

El Marqués de Santa Cruz, decide fundar el 20 de febrero de 1702, la Esclavitud. Para ello se reúne con los señores más importantes de la villa, hacendados e hidalgos procedentes de las más nobles y linajudas familias.

Ratificado de manera oficial y con las firmas de los asistentes, se llevó la petición al Consejo de Castilla y al Arzobispado de Toledo, que aprobaron sus ordenanzas el año 1703. Ostentaba la presidencia honoraria y perpetua D. Álvaro Bazán y Ayala de Velasco, VII Marqués de Santa Cruz, siendo elegido Hermano Mayor o prioste: D. Alfonso Castellanos de Raya.

Cultos de la Esclavitud de Jesús.

Anualmente en su fiesta de septiembre, el capitán realizaba, junto al Marqués de Santa Cruz, el ofrecimiento, que se llevaba a cabo tras terminar la procesión, en la lonja de la glorieta.

La procesión del Viernes Santo por la madrugada con rigor y recogimiento, como caracteriza a esta esclavitud. Los esclavos que no guardan la seriedad o el pago de la cera, serían amonestados con el toque de la bocina.

1713.- Herencias en favor de la Hermandad.

Dña. Catalina Vidales, que falleció el 23 de junio de 1713, fue enterrada en el convento de la Santísima Trinidad. Según voluntad expresada en su testamento, el 4 de febrero del citado año, pidió se le entregase a la hermandad de Jesús Nazareno, dos terceras partes de su hacienda y capital.

El 7 de julio de 1722, falleció Dña. Ana de Vivero Ávila y Castillo, viuda del licenciado Juan Fernández de Toledo, natural éste de la villa del Viso del Marques. La difunta dejó por su alma 200 misas rezadas. Mandó una libra de cera blanca para que ardiera en todo el año, y tuviera siempre luz el altar de Jesús, en su capilla del convento

1730. La camarera de Jesús.

Tras observarse, que la imagen de Jesús, necesitaba de alguien responsable de su vestuario, se consideró crear una camarera. Se había recibido la voluntad de D. Juan Antonio Muñoz Jijón, de donar tras su muerte unos objetos personales para su venta y con el producto obtenido, confeccionar una túnica de gala a la imagen.

Considerado este punto, fue designada en 1730, camarera y encargada de la confección a Dña. Elena Muñoz Jijón y Mota, soltera, hija del difunto y de Dña. María Ana de la Mota Ortiz y Taboada.

1735.- Otras herencias.

D. Alfonso Pozo Seco, llamado “El Mayor”, expresó en su voluntad, dijesen por su alma e intención, cada año, en la capilla de Jesús Rescatado una misa y que dos velas ardieran en su altar en todo momento.

El 1 de agosto de 1740, fallece el que hasta entonces había sido el primer Hermano Mayor de la Cofradía D. Alfonso Castellanos de Raya. Regidor perpetuo de la Villa. Fue enterrado en la capilla del St. Cristo de la Piedad, en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción. Mandó 100 reales de donativo a la hermandad de Jesús Nazareno. Y dispuso dijesen por su alma 100 misas sentadas, 50 por el religioso agustino Fray Antonio Muñoz, en la capilla del Cristo de la Piedad y otras 50 en la de Ntro. Padre Jesús Rescatado en el Convento.

1748. Años de rogativas ante las catástrofes de Valdepeñas.

En este año, Valdepeñas, entra en un periodo, donde catástrofes y calamidades se suceden: sequías, plagas, riadas, movimientos sísmicos y tormentas.

El pueblo amparándose siempre en la fe, pide protección a Jesús Nazareno. Su cofradía y la Comunidad Trinitaria realizan varias funciones, rogativas misas, oraciones, para pedir la ayuda divina y así se remediare pronto esta situación.

La primera se materializa el 17 de mayo de 1748. Llevan en procesión hasta el pocico a Jesús Nazareno Rescatado, la Virgen de Consolación, San Agustín, San Antonio de Padua y San Pantaleón, en rogativas, por la mucha langosta existente. Una vez en el pocico se elevaron plegarias a las imágenes mencionadas y regresaron a la iglesia parroquial dónde se terminó con una misa.

El 17 de febrero de 1753, se realizan rogativas por la falta de agua. La sequía tan intensa que se había producido en la villa, motivó llevar en procesión hasta el campo, este día y el siguiente a Ntro. Padre Jesús Nazareno y a la Virgen de la Cabeza.

El 30 de octubre de 1765. falleció D. Antonio Castellanos Mendoza.

 

1773. Te Deum a Jesús tras dos terremotos.

El 12 de abril de 1773 segundo día de Pascua de Resurrección, Cuando contaba la villa con 7.696 habitantes, le sorprende dos terremotos a la una y a las cinco de la mañana. Sin causar desgracias personales, por lo que la cofradía dispone un Te-Deum de acción de gracias a Jesús Rescatado. En este año contaba la esclavitud con 1770 hermanos, cifra ya más que respetable.

SIGLO XIX: TIEMPOS DIFICILES PARA LOS TRINITARIOS Y PARA LA HERMANDAD

En 1802, la Cofradía o Esclavitud cumple su primer Centenario, por lo cual se celebran diferentes actos conmemorativos de tal acontecimiento.

Entre 1808 -1812.- durante la invasión francesa, los Trinitarios se ven obligados a abandonar el convento que será ocupado por los franceses. Los soldados quitaron las baldosas de la Iglesia del convento, en la que pusieron juegos de bolos, destruyeron por medio del fuego los pulpitos, retablos, Santos y otros muchos objetos, situando el partidor de la carne en la pila del agua bendita. Convirtieron los altares en pesebres para sus caballos, sacaron los cadáveres de los nichos y cometieron infinidad de profanaciones.

Manuel Fernández Roldan en su libro “Real e Ilustre Archicofradía de Nuestro padre Jesús Rescatado establecida en Valdepeñas”, se pregunta: ¿Qué fue de la imagen de N.P. Jesús durante aquella época calamitosa? Y él mismo responde: De la primitiva imagen traída a Valdepeñas solo eran de talla la cabeza y las manos. El resto se componía de una armazón de madera semejante a unas devanaderas.

Sin documentos que lo justifique, ateniéndonos únicamente al testimonio verbal de varias personas que lo escucharon de labios de sus antepasados, se cree que la cabeza y las manos de la Imagen como todas las ropas y efectos pertenecientes a N.P. Jesús, fueron trasladados como medida de previsión, a la casa de Don José de la Caballería, que fue Gobernador y Justicia Mayor de Valdepeñas y desempeño durante algún tiempo el cargo de Administrador General de los cuantiosos bienes que aquí poseía el Marqués de San Cruz. (Las Manos son las que se conservan en el Camarín)

El 24 de junio de 1812 abandonaron los franceses el convento de Trinitarios y se retiraron a Manzanares. Una vez terminadas las continuas luchas sostenidas entre los valdepeñeros y las tropas francesas, volvieron los frailes a ocupar su Convento, y devolvió Don José de la Caballería la cabeza y las manos de la Imagen, así como los demás efectos pertenecientes a N.P. Jesús, que había conservado en su poder.

1823.- El Rey Fernando VII en su paso por Valdepeñas contempla la procesión de Jesús.

El 26 de marzo de 1823, Miércoles Santo, llegan a Valdepeñas Su Majestad el Rey D. Fernando VII, su real familia, miembros del gobierno y mucha tropa. Por lo largo y pesado del viaje decidieron, parar en la villa para descansar, hospedándose en la casa de la familia de La Caballería.

Como el real séquito, tenía que ponerse en camino al día siguiente, y como no les daba tiempo a contemplar la estación penitencial de Jesús Rescatado, su cofradía, junto a las restantes y con la debida autorización de las autoridades eclesiásticas, organizaron la que fue la primera Procesión Magna que partió de la iglesia conventual de los PP. Trinitarios.

Con riguroso orden y marcada penitencia transcurrió el desfile procesional. La familia real, presenció el mismo desde el balcón principal de la sala de Mayorazgo, que ostentaba en metal dorado el escudo de la familia de La Caballería.

1829. Renovación de ordenanzas. Título de Archicofradía.

El 18 de mayo de 1829, son registradas las nuevas Ordenanzas que constan de 23 capítulos.  Inscritas en los libros de sesiones del Ayuntamiento, folios 44 al 59 por el secretario del mismo D. Alfonso Merlo Maroto, siendo alcalde D. Juan Antonio Molina. Hermano Mayor D. Juan José Santa María Santa María. Todo esto a consecuencia de haber recibido de Su Majestad el Rey Fernando VII, el título de Real e Ilustre Archicofradía.

1835. Expulsión de los Trinitarios.

 El 20 de septiembre de 1835, poco antes de las doce de la mañana, llegaron a Valdepeñas, por la carretera de Andalucía, tropas mandadas por el comandante D. Carlos de Villapadierna. Al aproximarse éstas al templo de Nuestra Señora de la Cabeza, en vez de seguir la calle Seis de Junio, como era costumbre en la gente militar, en virtud sin duda de órdenes recibidas, marcharon por la calle de la Virgen, desembocaron en la Plazuela del Convento, hicieron alto, y preguntaron por el Superior de los trinitarios, al quien dieron la orden de desalojar el monasterio, en el término de media hora, y sin permitirles sacar objeto alguno de su propiedad.       

Más de doscientos cuarenta años llevaban en su casa de Valdepeñas los trinitarios, cuando realizó esta hazaña el Conde de las Navas, en nombre acaso de la libertad. Los religiosos, obligados a salir precipitadamente por la puerta de la iglesia, sólo pudieron salvar sus cuerpos, siendo algunos empujados por la soldadesca que invadió aquel recinto profanándolo y saqueándolo.

1835. Esconden la imagen de Jesús en una casa.

El mismo año 1835, un valdepeñero llamado Martin Gómez, de oficio tejedor, hombre de arraigadas creencias religiosas, y padre de uno de los frailes expulsados del monasterio, aprovechando la astucia y valiéndose de ingeniosos medios, se llevó la Imagen de Nuestro padre Jesús a la casa número uno de la calle de la Verónica, en donde habitaban unos parientes de dicho individuo. La Imagen fue colocada en una sala grande en la que estuvo hasta que desaparecieron aquellas circunstancias anormales.

Fundándose en que el tejedor Martin Gómez se llevó la Imagen sin permiso de nadie, fue conducido a la cárcel en la que estuvo preso breves días, después le fue otorgado el perdón en gracia a la laudable intención que le guiara al llevarse la Imagen de Nuestro Padre Jesús.

1849. El pueblo compra la iglesia del Convento.

 El 9 de marzo de 1849, D. Alfonso Sánchez Montalvo, vecino de Madrid, había adquirido al gobierno de la nación la iglesia y el convento. Enterado el pueblo, quiso recuperarlo con limosnas, abriéndose una suscripción popular encabezada por D. Antonio Vasco Castellanos, alcalde de Valdepeñas con dos onzas de oro. Reunida una importante cantidad, (32.000 reales) se le compró a D. Alfonso la iglesia, pues no se pudo reunir el dinero necesario para el resto del terreno del convento que había sido destruido.

1853. Compran las Monjas Agustinas el terreno del Convento. 

En esos años trataba Sor María Cándida de San Agustín, hija de Valdepeñas, religiosa agustina del convento de Alcalá de Henares, la fundación de un convento para religiosas de su orden. Tras los trámites pertinentes con limosnas de los fieles, compró a los dueños todo el terreno, otorgándose escritura en 28 de febrero de 1853, a favor de D. Juan Alfonso de Castro, quien cedió el usufructo a la fundadora y sucesoras.

1876.- Instalación de las Agustinas, renovación de la camarera de Jesús y encargo de las monjas de vestir a Jesús.

El 24 de marzo de 1876 se instalaron las religiosas Agustinas en el Convento y empieza la clausura a las once de la mañana, siendo la primera superiora Sor Luisa del Santísimo Sacramento. La Hermandad de Jesús se recupera, sus filas van aumentando, son cerca ya de mil hermanos, cifra que había bajado por los acontecimientos señalados anteriormente. Y tras fallecer la camarera de Jesús, la cofradía expone la necesidad de renovar el cargo. Tras hablar con el capellán del convento, les dice que las monjas se encargarían de vestir a Nuestro Padre Jesús, y así lo hicieron muchos años.

1877.- Supresión del cabildo eclesiástico de la Parroquia. Los hermanos portan por primera vez las andas.

En 1877 queda suspendido por decreto del S. Vicario de Ciudad Real, el cabildo eclesiástico de la parroquia de la Asunción. Con tal motivo la hermandad, a falta de los trinitarios y los sacerdotes cabildantes, que eran los que portaban las andas con la imagen de Jesús Nazareno en Viernes Santo y en su fiesta de septiembre, deciden, tras exponer el caso en junta ordinaria, que teniéndose a lo que decían los estatutos, contemplándose el caso de faltar ambos, se llevará por los hermanos de esta confraternidad que su junta directiva designe. Así mismo el palio lo han de llevar ocho hermanos, nombrados por el hermano mayor. El estandarte, por el tesorero, los báculos por los mayordomos o maeses, quienes irán dirigiendo y ordenando la procesión.

SIGLO XX: Años de esplendor, supresión y restauración del culto a Jesús.

1900. Siglo nuevo, túnica nueva.

Para conmemorar el nuevo siglo, la archicofradía que preside como Hermano Mayor, D. Juan Antonio Palacios García y su Junta de gobierno, encargaron una túnica a la casa de bordadores García Mustiles de Madrid. De terciopelo morado, con bordados en realce de oro. Entre los fieles devotos de Jesús se abrió una suscripción popular, para recaudar fondos destinados al pago de la misma. Llegó a Valdepeñas unos días antes de Semana Santa, estrenándose el Viernes Santo.

1901. Restauración de la capilla de Jesús.

Como preparación cercana al segundo centenario de la fundación de la archicofradía, se restauró la capilla de Jesús por D. Donato Sánchez e hijos en el año 1901, siendo todo esto a expensas de D. Gabino Marqués Camacho. Ya en 1897, habían sido arreglados los paseos de la glorieta, el central de la entrada y las escalinatas de piedra donde figuran las iníciales G.M.            

1905. Nueva imagen de Jesús.

El año 1905, y ante la iniciativa por parte de la cofradía de adquirir una imagen más grande que la anterior, la actual fue desmontada. La cabeza y las manos fueron entregadas a la Comunidad de las religiosas agustinas. La directiva de la hermandad la presidía como Hermano Mayor, D. Ignacio Moreno de Diezmas. Tras reunirse en junta ordinaria, acordaron por unanimidad encargar una imagen nueva del Nazareno al artista valenciano D. José Tena. Era toda una talla con peana, brazos articulados, cabeza, cuello, manos y pies policromados; el resto estaba pintado de color gris. Se podía vestir con facilidad y su estatura era la corriente de un hombre de la época. Salió en procesión por las calles de Valdepeñas por primera vez en la Semana Santa de 1905.

1916. Estreno de la guardia romana en la procesión de Jesús del Viernes Santo.

La fundación de la Guardia Romana la lleva a cabo D. Protasio Recuero Recuero, carpintero de profesión. Su estreno se hizo en la madrugada del Viernes Santo a las 5 de la mañana. Asistieron al Sermón de pasión a las 4 de la madruga, pronunciado por el párroco para posteriormente acompañar en el desfile de Ntro.  Padre Jesús Nazareno, y así hasta 1935.

 1931 – 1936.- Cultos durante la República.

Instaurada la República, las cofradías continuaron con sus cultos y sus desfiles procesionales. Estos años fueron de especial esplendor. Aunque ya en algunos sectores se veía que este clima de calma duraría poco.

1936. Premoniciones de una devota de Jesús.

El último desfile procesional de Jesús nazareno, según los que han dado testimonio de ello, dijeron que fue un aviso o premonición de lo que vendría después.

El Viernes Santo, a las cinco y cuarto de la madrugada, sacaron la imagen en las andas como era costumbre. Al bajar las escalerillas, calló la imagen sobre las mujeres que había cerca y a una la hirió con la corona de espinas, que calló, recogiéndola D. Alfonso García Saavedra, se cayó el fajín, el pelo se le vino a la cara y hubo que arreglarle un brazo, que lo hizo D. Manuel Gómez-Cornejo López con una cinta de su escapulario, la rompió y ató la pieza del brazo, para que fuese sujeta y no se moviese. Colocada convenientemente la imagen en las andas, procuraron iniciar la procesión, cosa que les era casi imposible, pues todos se agolpaban a ver qué había pasado.

La señora que quedó herida con rasguños sin importancia dijo que algo grave pasaría, pues nunca había ocurrido algo así. La procesión siguió adelante. Pero la sorpresa vino para todos ellos, cuando tres meses después, los detuvieron y coincidieron en el retén que estaba instalado en lo que anteriormente era la casa de la cultura en la calle del Panjino.

Tras dejar libres a los demás, quedaron encerrados D. Manuel Gómez-Cornejo López y D. Alfonso García Saavedra. Este último estuvo varios días detenido, No tuvo nunca miedo a morir, y aunque no le mataron, lo pasó muy mal sufriendo al ver como de burla, le ponían en la cabeza la corona de espinas de Jesús Nazareno. Cuando esto ocurría pensaba en el Redentor y emocionado recordaba las veces que él mismo se la puso a la Imagen en la cabeza. También pensó en la mañana del Viernes Santo, cuando se le cayó y recogió, entonces y solo entonces vino a su memoria las palabras que aquella señora les dijo a todos.

A D. Manuel Gómez-Cornejo López, le molestaron mucho haciéndole preguntas, refiriéndole hechos afrentosos e insultándole… Uno de ellos le pegó. El mismo que meses antes le pidió llevar las andas de Jesús, pues con lo que le pagaba la hermandad ayudaba en casa. Él callaba. Tan sólo pensó una cosa, que después tras pasar la guerra comentaría a sus amigos más íntimos.

En el momento que le hacían todo eso, se dijo para sí: “Perdónalos porque no saben Jesús Nazareno lo que hacen. Confío Señor algún día postrarme de rodillas a tus pies, para darte gracias, por lo grande que eres conmigo”. Por eso, cuando este hecho se hizo realidad, el 20 de abril de 1952 regaló a la hermandad, con destino a su capilla 10 bancos con las iniciales (J.R). Jesús Rescatado, donde clavó sus rodillas muchas veces. Y son los que aún se conservan.

1936. Los Milicianos ultrajan la imagen de Jesús.

En Julio de 1936 el convento fue saqueado. Sus capillas expoliadas, quemándose sus altares e imágenes. La del Nazareno todavía permanecía en su altar. Resultaba difícil quitar de su capilla a Jesús, que tanta devoción despertaba en el pueblo. Tarde o temprana, le tenía que tocar. Con la pretensión de echarlo al suelo, dos milicianos subieron al camarín. Uno comenzó a propinarle una serie de culatazos con su fusil, de repente fijó sus ojos en la mirada del Redentor y al hacerlo, sintió tanta emoción al contemplar su semblante, que se vio sin fuerzas para continuar. El otro, al ver que su compañero no era capaz de terminar la faena, tras increparle varias veces y haciendo alarde de su valentía, con una cuerda que puso alrededor del cuello y cerrándola fuertemente con un nudo, tiró con tal fuerza que tras el impulso la imagen cayó al suelo, sacándola casi arrastrada por todo el templo. Cerca de la puerta de la calle, quisieron quitarle la túnica, pero de nuevo les faltaban fuerzas para hacerlo y ante la imposibilidad decidieron llamar al sacristán Andrés Moreno para que se la quitase, como así lo hizo.

Después fue conducida en un carrucho de capachos por la calle de la Virgen hasta la salida de Santa Cruz, donde fue colocada a la entrada del pueblo. Allí, vestido de miliciano con un fusil, lo dejaron haciendo guardia, según decían los que lo sacaron del convento.

Jesús Nazareno Rescatado, fue la última imagen en ser destruida en 1936.

1940.- Reorganización de la Archicofradía.

El 29 de julio de 1940 se reúne la junta directiva anterior presidida por su Hermano Mayor, D. Pedro Sanz Linares, junto a un grupo de cofrades. Se acuerda crear una comisión gestora que se encargue de reorganizar la hermandad de Jesús Nazareno.  Entre los primeros pasos que realiza la comisión está la adquisición de la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno. El presidente queda encargado de gestionarlo con D. José de Jerique, escultor Valenciano, siendo éste el autor de la misma.

1940. Llegada de la nueva imagen de Jesús.

A finales de 1940, llegó a Valdepeñas la imagen de Jesús Nazareno Rescatado, tras cuatro años de ausencia, fue depositada en la casa de D. Gabriel Sánchez, sita en la calle Castellanos.

1941.- Entronización de la imagen en la Parroquia de la Asunción.

Tras consultar con D. Víctor Serrano, párroco de la Asunción y pedir su permiso, para colocarles altar, se trasladaron en procesión desde la casa del hermano mayor hasta la parroquia el 26 de enero de 1941, siendo bendecidas por el capellán de la archicofradía D. Vicente Benítez, celebrándose misa mayor y sermón… Aquí en la parroquia permanecieron las imágenes ocho años. Con el dinero que sobró se le compró al Nazareno, la ráfaga con los motivos de la pasión y los ángeles.

1948.- Regreso de los PP. Trinitarios al convento.

Con fecha 9 de noviembre de 1948 escribía el obispo de Ciudad Real al Provincial de los Trinitarios: “Damos por erigida la nueva Casa Trinitaria… Además, trasladamos a la referida Orden Trinitaria la cesión que el Ayuntamiento de Valdepeñas nos tiene hecha de la iglesia y dependencias subsistentes del antiguo Convento Trinitario, que dicha entidad alega pertenecerle”.

1949. Traslado del Rescatado al convento de PP. Trinitarios.

El 9 de septiembre de 1949. A las ocho y media, se dijo misa cantada de despedida a las imágenes de Ntro. Padre Jesús y Ntra. Sra. de la Soledad. Los frailes regresaron al convento tras 114 años de ausencia. La imagen de Ntro. Padre Jesús, fue colocada primero en el altar mayor de la iglesia y después de la restauración llevada a cabo, se ofició función religiosa, a cargo del P. Fidel de la Virgen del Carmen, capellán de la hermandad, y se trasladó a su capilla el 25 de enero de 1952; tras estar ausente de ella 16 años.

1959.- Nuevo Trono-carroza de Jesús.

Siendo Hermano Mayor, D. José Rodero Moreno, el 30 de septiembre de 1959 se encargó un nuevo Trono-carroza para Jesús Rescatado, al escultor D. Manuel Rodríguez Delgado, vecino de Baeza. Fue entregada a la junta directiva por su autor el 5 de agosto de 1960 y estrenada en la procesión de septiembre del citado año.

1976. Inicio del encuentro de Jesús con su Madre.

En 1976, siendo Hermano Mayor, D. José Sánchez-Barba Navarro, se inició el encuentro de Jesús con su Madre la Virgen de la Soledad, en la Plaza de España. Acto que vino a engrandecer sobremanera la Semana Santa, que empezaba a recobrar esplendor.

1992. Banda de CC.TT Jesús Nazareno Rescatado.

Este año, y siendo Hermano Mayor, D. Juan Francisco Maroto Rodero, un grupo de Hermanos, apoyados por la Junta directiva, deciden formar la Banda de CC.TT. para tocar a Jesús Nazareno Rescatado en su Salidas Procesionales, actualmente cuenta con casi un centenar de componentes.

1993. Nuevo Trono para Jesús.

Se adquiere un nuevo trono para imagen de Jesús. Es de madera, tallada por el artista D. Ceferino Huertas, de Moral de Calatrava, y preparada para ser portada a hombros

SIGLO XXI: Hombres y mujeres de trono, nuevas obras y adquisiciones

2007. Hombres de Trono.

Después de muchos intentos anteriores, este año, siendo Hermano Mayor D. Francisco José Medina Canuto, la Imagen de Jesús Nazareno Rescatado, es portado por sesenta Hombres de Trono en la Salida Procesional de Septiembre, ya que, estando preparados, no pudieron hacerlo en la Madrugada de Viernes Santo por la lluvia.

2013. Mujeres de Trono.

El 12 de Octubre de 2013, siendo ya Hermano Mayor D. Valentín Martín Delgado, se celebró la Procesión Magna Mariana, con motivo del Año de la Fe, fue la primera procesión completa que harían las mujeres de trono portando a Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, ya que por la lluvia no se pudieron completar ni la Estación de Penitencia de 2012, ni de 2013, si haciéndolo en su Vía crucis Penitencial del viernes de Dolores de esos años portando a la Santísima Virgen en andas.

2016. Restauración del Trono de pan de oro.

En el año 2016 procesiona la Imagen en el antiguo Trono de pan de oro, después de terminada la primera fase de su restauración, obra ejecutada por los Talleres de Arte Religioso Salmerón de Socuéllamos, pasando a Jesús con la cruz el Trono de madera tallada que se hiciera en 1993

2017. Jesús Nazareno Rescatado, 325 año en Valdepeñas.

En este año 2017 se celebran  los 325 años de la llegada de la primitiva Imagen de Jesús Rescatado a Valdepeñas (1692-2017), para esta efemérides se realizan un cartel conmemorativo con una pintura realizada por el pintor sevillano, D. Adrián Riquelme Plaza, logotipo, y diferentes actos extraordinarios, Misas inaugural y clausura, conferencias, visitas y peregrinaciones, reconocimientos a hermanos destacados, y una de las cosas recordadas fue durante la Procesión de Septiembre, la visita de la Imagen de Jesús Nazareno Rescatado por primera vez en su historia a la Parroquia del Santo Cristo de la Misericordia, Parroquia a la que pertenece el Convento Trinitario y la Archicofradía. Todo esto acompañado de una gran Obra Social para los más necesitados.

2018. Modificación de Estatutos y Coronación de la Patrona.

En la asamblea Ordinaria del año 2018 se aprueba por unanimidad, para comunicar al Obispado, la modificación a parte, de otros puntos de menos interés, la modificación del título de la Archicofradía, incorporando a él como Titulares a Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, que aunque ya estaba reconocido el nombre y la titularidad, no aparecía en el nombre, a Nuestro Padre Jesús con la Cruz, por la devoción que esa imagen va teniendo dentro de los hermanos y fieles, y a San juan Bautista de la Concepción, por pertenecer a la Orden Trinitaria, siendo este y en Valdepeñas su Reformador, quedando el título así:

Real e Ilustre Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, Nuestro Padre Jesús con la Cruz y San Juan Bautista de la Concepción.

Este mismo año, con motivo de la Coronación Pontificia de la Santísima Virgen de Consolación el 1 de junio de 2019, en la Procesión de Septiembre, Jesús Nazareno Rescatado, pasa a la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, para hacer un respetuoso saludo a la Patrona, a la cual en la Solemne Función Mayor de Jesús Nazareno Rescatado, ese mismo día por la mañana, se le nombró Hermana Mayor Honorífica y Perpetua.

Este año 2020, y debido la pandemia Covid-19, nuestra Archicofradía, ha permanecido en casa. Esto quiere decir que, solo dio tiempo a hacer la Solemne Misa Cuaresmal, con la presentación del Cartel “Madrugá 2020” y el concierto de muestra Banda de Cornetas y Tambores, posteriormente el Solemne Besamanos a Nuestro padre Jesús Nazareno Rescatado el primer viernes de Marzo. A partir de ahí se decretó el estado de alarma, cerrando el Convento y por consiguiente el Camarín de las imágenes, que gracias a la Comunidad Trinitaria, y a través del canal de Facebook, Trinitarios Valdepeñas, se les podía ver durante la retrasmisión de la misa matinal desde la Capilla, y hacer la visita virtual los viernes durante todo el día. A partir de la primera fase de la desescalada, la Imagen de Jesús se colocó en le presbiterio y se fueron haciendo las aperturas que marcaban las normativas.