Capilla

1693. Fray Juan del Espíritu Santo y la primera capilla de Jesús.- La primera capilla de Jesús se le debe  a la devoción y apoyo de fray Juan del Espíritu Santo. Fue natural de Valdepeñas, profesó en Toledo. Fue nombrado procurador del colegio de Trinitarios de Valdepeñas en 1680, a la edad de 36 años, cargo que desempeñó durante 28 años. Su gran devoción a Jesús Nazareno le llevó a pedir limosnas para la construcción de la primera capilla de Jesús Nazareno. Este religioso tuvo la dicha junto a varios de sus hermanos en la religión de ver la imagen del Redentor, tras ser colocada en su capilla.

Los que en vida conocieron y trataron a Fray Juan, decían de él que fue muy devoto de Jesús y ayudó mucho a propagar su devoción entre los valdepeñeros.

Construcción de una capilla más suntuosa.- La devoción hacia la imagen caló profundamente entre los valdepeñeros. Prueba de ello es que por el año 1698, se empezó a construir otra capilla más suntuosa, con limosnas del pueblo, más cien doblones aportados por el marqués de Santa Cruz. Viendo éste que aun así no era bastante por la traza y construcción elegidas, la tomó a su costa.

P. Fray Francisco de San José, arquitecto de la capilla. Planeo la Capilla el P. Fray Francisco de San José, el arquitecto, en el trienio Fray Pablo de Jesús, quedando en estado de cubrirse. En tiempo del sucesor Fray Juan de Jesús María se cubrió, doró y pintó el fresco. El autor de las pinturas de la cúpula, fue Alberto Lizcano del Prado, natural de Ciudad Real. Artista muy conocido estimado por sus trabajos en lienzo y decoración en temas religiosos.

Cripta bajo la capilla de Jesús.- El regente de la casa de Bazán, D. Álvaro Benavides y Doña María de Villena, su esposa,  no tuvieron descendencia, por lo que mandó construir a la vez en la capilla una cripta, donde descansarían sus restos.

Como así lo indica el lema que hay en los frescos, cerca del altar mayor: “Quien pone tan buen farol donde está su sepultura, luz eterna se asegura”. D. Álvaro, sabía que de esta manera, se aseguraban misas perpetuas y oraciones, que en el altar de Jesús se elevarían por el descanso de su alma.

Las pinturas murales de la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, situadas en el Convento de los Padres Trinitarios son restauradas entre septiembre de 2018 y mayo de 2019 quedando inauguradas el día 4 de junio de 2019.

Los trabajos de restauración se llevan a cabo gracias al esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Valdepeñas, la Orden Trinitaria y la Archicofradía de Jesús Nazareno Rescatado, que colaboran al 50% en la financiación de un proyecto que supone una inversión de 224.000 euros, siendo la empresa encargada de realizar los trabajos Uffizi, Conservación y Restauración de Bienes Culturales

Su responsable, María Luisa López, habla de un «día importante porque han sido muchos meses laboriosos para poder llevar a cabo la restauración de las pinturas de la cúpula y la bóveda de la capilla».

Las arduas tareas realizadas consisten en la reintegración de zonas perdidas, fijación y limpieza de barnices oxidados y humos que enmascaraban las tonalidades reales de los murales.